Gastronomía en Alicante: dónde comer y qué probar
Llegas a Alicante con hambre de algo más que un plato bonito en una foto. Quieres sentarte donde se sienta la gente de aquí, probar un arroz que sepa a mar de verdad y no acabar en la típica trampa para turistas de la primera línea de playa. Es una sensación muy común: demasiadas opciones, poco tiempo y ganas de acertar a la primera.
La gastronomía en Alicante es mucho más que un atractivo turístico de paso: es una forma de entender la ciudad. Aquí conviven el arroz a banda con salmorreta, el pescado recién subastado en la lonja, el turrón con Indicación Geográfica Protegida y una cultura de bares y terrazas que se vive a cualquier hora del día.
En esta guía reunimos las diez categorías que forman el mapa gastronómico de la ciudad: desde los restaurantes con arroces tradicionales hasta las pastelerías donde perderte con un dulce a media tarde. Te lo contamos para que decidas con calma dónde comer, según lo que te apetezca en cada momento del viaje.
Restaurantes
Los restaurantes de Alicante son el punto de partida obligado si quieres conocer la cocina alicantina en su versión más completa: arroces caldosos, secos o al horno, pescado de lonja y platos de cuchara que varían según la temporada. La zona del puerto y la Explanada concentra buena parte de la oferta con vistas al Mediterráneo, aunque los locales con más solera suelen estar un par de calles hacia dentro, donde comen los propios alicantinos. Si buscas una experiencia gastronómica completa, sentarte a la mesa en uno de estos restaurantes es la mejor forma de empezar.
Bares
Ir de bares en Alicante es casi un ritual: tapa, caña y charla, repetido de local en local hasta que el plan se convierte en cena. Los bares de Alicante están repartidos entre el centro histórico, el Barrio de Santa Cruz y las calles cercanas al Mercado Central, con ambientes que van desde la barra de toda la vida hasta propuestas más actuales de tapeo. Es la opción perfecta si prefieres probar un poco de todo antes que sentarte a un único menú, y también la mejor forma de sentir el pulso real de la ciudad al caer la tarde.
Cafés
Alicante también se disfruta despacio, con una terraza y un café en la mano mientras pasa la gente por la Explanada o el casco antiguo. Los cafés de Alicante son el rincón perfecto para desayunar, hacer una pausa a media mañana o cerrar el día con calma tras una jornada de playa y turismo. Muchos combinan buena repostería con espacios cuidados, ideales tanto para desconectar un rato con un libro como para teletrabajar con vistas al mar de fondo.
Marisquerías
El Mediterráneo se nota en cada plato, y en ningún sitio se aprecia tanto como en las marisquerías de Alicante. Gambas, cigalas, mejillones y pescado del día son protagonistas en una ciudad con tradición pesquera y lonja activa, donde el marisco fresco es mucho más que un capricho ocasional. Es una de las categorías con más oferta de la ciudad, señal de que aquí el marisco se toma en serio, y una parada casi obligada si viajas buscando sabores auténticos de mar.
Comida Asiática
La oferta de comida asiática en Alicante ha crecido en los últimos años, con propuestas que van desde la cocina japonesa hasta sabores de Vietnam, Tailandia o China. Es una alternativa muy socorrida cuando apetece salir de la carta tradicional de arroces y pescado sin renunciar a comer bien, y especialmente útil si viajas en grupo con gustos distintos. Muchos de estos locales están cerca del centro, así que puedes combinarlos fácilmente con una ruta a pie por la ciudad.
Comida Rápida
No siempre hay tiempo para una sobremesa larga, y para esos días la comida rápida en Alicante resuelve el hambre sin complicaciones. Bocadillos, hamburguesas y opciones para llevar te permiten seguir con el plan de turismo sin perder el ritmo del día, ya sea entre visita y visita o antes de coger el autobús o el tranvía. Es la categoría más práctica si viajas con niños o simplemente prefieres comer rápido y seguir explorando.
Pizzerías
Si el antojo es de pizza, las pizzerías de Alicante ofrecen desde propuestas clásicas hasta versiones más elaboradas, con masas artesanas y opciones para compartir. Es un tipo de comida que funciona bien cualquier noche del viaje, sobre todo si vas en familia o buscas una cena sencilla y sin sorpresas tras un día entero caminando por la ciudad. Muchas de estas pizzerías también ofrecen servicio a domicilio, útil si prefieres cenar tranquilo en el alojamiento.
PUB
Cuando cae la noche, los pubs de Alicante toman el relevo de bares y restaurantes para tomar una copa con calma, escuchar música en directo o simplemente alargar la sobremesa. Es una categoría más orientada al ocio nocturno que a la comida, pero forma parte igualmente de la experiencia gastronómica y social de la ciudad, sobre todo en las zonas cercanas al centro y al Barrio, donde la vida nocturna se concentra con más fuerza.
Pastelerías
El dulce alicantino tiene nombre propio gracias al turrón de Alicante, con Indicación Geográfica Protegida desde 1996, elaborado con almendra tostada, miel, azúcar y clara de huevo. Las pastelerías de Alicante son el lugar perfecto para probarlo junto a otras elaboraciones de repostería local, ya sea para un capricho a media tarde o para llevarte un recuerdo comestible del viaje. Vale la pena reservar un rato del itinerario solo para esto.
Casas de Té
Para quienes prefieren un ritmo más pausado, Alicante también cuenta con la categoría de casas de té, pensada para desconectar con una infusión y un ambiente tranquilo lejos del bullicio de la playa y el centro. Es una opción menos habitual dentro de la oferta gastronómica de la ciudad, pero suma variedad si buscas alternativas al café o al tapeo tradicional durante tu estancia.
Historia gastronómica de Alicante
La cocina alicantina no nace de la nada: es el resultado de siglos de culturas que pasaron por esta costa y dejaron su huella en la despensa local. Los romanos trajeron el trigo, el vino y el aceite de oliva como base de la alimentación, además del arroz, que con el tiempo se convertiría en la seña de identidad de la mesa alicantina.
Fue durante la etapa árabe, con la mejora de los sistemas de riego, cuando el arroz pasó a cultivarse en la huerta valenciana y a formar parte cotidiana de la dieta. De esa misma herencia llegaron también la almendra, la miel y las especias que hoy dan vida al turrón de Alicante y a buena parte de su repostería tradicional.
El resultado, siglos después, es una cocina mediterránea con dos caras bien diferenciadas: la de la costa, con arroces y pescado como protagonistas, y la del interior, más volcada en carnes, embutidos y productos de la huerta. Esa mezcla de influencias sigue muy presente en los restaurantes y bares que hoy recorres por la ciudad.
El Mercado Central de Alicante
Si quieres entender de verdad lo que se come en Alicante, el Mercado Central es parada obligada. Inaugurado en 1922, sustituyó al antiguo mercado del muelle y hoy es uno de los mercados de abastos más grandes de España, tanto por superficie como por número de puestos.
El edificio, obra del arquitecto Juan Vidal, combina rasgos modernistas y eclécticos: una fachada de ladrillo con una gran escalinata y un interior diáfano de estructura metálica que deja pasar la luz natural. Es, en sí mismo, una visita interesante aunque no compres nada.
En la planta baja se concentran las pescaderías, junto a los puestos de fruta y verdura, con producto que después acaba en la cocina de muchos restaurantes y marisquerías de la ciudad. Pasear entre sus puestos, aunque sea sin comprar, te da una idea mucho más real de la despensa alicantina que cualquier carta de restaurante.
Vinos de la DO Alicante y maridaje
La provincia cuenta con su propia Denominación de Origen desde 1957, con la uva monastrell como gran protagonista de los tintos. Son vinos con cuerpo, muy adecuados para acompañar arroces, carnes a la brasa y guisos de cuchara, justo el tipo de plato que encuentras en buena parte de los restaurantes de la ciudad.
La DO Alicante también produce moscatel, típico de la Marina Alta, de perfil más suave y afrutado, que combina especialmente bien con marisco, pescado y postres ligeros como el turrón o la repostería local. Y guarda una joya poco conocida fuera de la región: el fondillón, un vino rancio elaborado con monastrell sobremadurada y crianza larga en barrica, apreciado históricamente por su rareza y complejidad.
No hace falta ser experto en vino para disfrutar del maridaje: basta con pedir un tinto de la zona si el plato lleva arroz o carne, y decantarse por un blanco o un moscatel cuando la mesa se llena de marisco y pescado fresco.
Preguntas frecuentes sobre gastronomía en Alicante
¿Cuál es el plato típico de Alicante?
El plato más representativo es el arroz a banda, un arroz cocinado en caldo de pescado y acompañado tradicionalmente de salmorreta y alioli. Tiene origen en la cocina de los pescadores alicantinos, que aprovechaban así el pescado menos comercial de la lonja.
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¿Dónde comer barato en Alicante?
Las opciones más económicas suelen estar en los bares de tapeo del centro y en los locales de comida rápida. Alejarte de la Explanada y del frente marítimo, donde los precios suben para el turista, suele salir más a cuenta.
¿Cuál es la mejor zona para comer en Alicante?
La zona del puerto, la Explanada y el Barrio de Santa Cruz concentra la mayor oferta de restaurantes y bares. Para un arroz más auténtico conviene alejarse un par de calles del frente marítimo, donde suelen comer los propios alicantinos.
¿Qué es el turrón de Alicante y en qué se diferencia del de Jijona?
El turrón de Alicante es duro, elaborado con almendra entera tostada, miel, azúcar y clara de huevo, con Indicación Geográfica Protegida desde 1996. El de Jijona, en cambio, es blando porque la almendra se muele hasta formar una pasta.
¿Es fácil encontrar marisco fresco en Alicante?
Sí, la tradición pesquera de la ciudad y la actividad de su lonja hacen que el marisco y el pescado fresco sean habituales en la carta de muchas marisquerías y restaurantes de la ciudad, especialmente cerca del puerto.
¿Se puede comer bien en Alicante sin gastar mucho?
Sí. Combinar tapeo en bares del centro, alguna parada en cafeterías y opciones de comida rápida permite comer bien sin disparar el presupuesto, sobre todo si evitas los locales orientados exclusivamente al turismo de la Explanada.
¿Qué se suele beber con el arroz a banda?
Tradicionalmente se acompaña de alioli, que se añade al gusto durante la comida. Como bebida, es habitual maridarlo con vinos blancos o rosados de la zona, aunque no existe una única norma y cada casa tiene sus preferencias.
Alicante se come despacio, entre arroces con historia, marisco recién llegado del puerto y un turrón que lleva el nombre de la ciudad por todo el mundo. Explora cada categoría de este silo y descubre la Alicante que se saborea, no solo la que se fotografía.